martes, 24 de agosto de 2010

Teresa





- ¡Y no viene nadie! ¡Nunca viene nadie! ¡Sí, cuánto me queríais...! ¡Cuánto me queríais...!
- ¡Y te queremos, Teresa, te queremos!
- ¡Lo que quiera Dios, Teresa, bonita, lo que quiera Dios!, decía una intrusa.
- ¡Y no tener ningún alivio! ¡Cuánto me queríais...!
- ¡Y te queremos, Teresa, te queremos!

Tras esta letanía, no pude dejar de pensar que lo más humano sería ayudarte a morir aunque sabía que ni lo harían ni lo aceptarías. Entonces, te agarré del brazo. Te besé la cara, Teresa. Te intenté transmitir algo de calor, un poco de ternura, puse mis manos en tu cara, en tus brazos, en tu cabeza. Y tú, Teresa, dijiste: "¡tienes las manos muy calientes!"

Te hablé de la familia. Me quedé callada a tu lado, acariciándote, tocándote. Y tú repetías:

- "¡Sí, cuánto me queríais!".
- ¡Y te queremos, Teresa, te queremos!

Después, te trajeron la comida e hiciste el esfuerzo de comer un anodino puré naranja.

- "¡Siempre lo mismo!" "¡Siempre lo mismo! ¡Luego, el yogur, de limón!".

Terminaste de comer toda tu ración y nos marchamos. Ibas a dormir la siesta, sin ningún alivio…

Hace unos días ya, me llamaron: Teresa se marchó.

Y todavía hoy dos frases siguen resonando en mí: 
- ¡Cuánto me queríais!
- ¡Te queremos, Teresa, te queremos!




nuria p. serrano (Índigo Horizonte), de estas palabras para Teresa.

domingo, 22 de agosto de 2010

El poeta (Federico)...




Federico García Lorca. Poema musicado por Amancio Prada.

Amor de mis entrañas, viva muerte
En vano espero tu palabra escrita
Y pienso, con la flor que se marchita,
Que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte.
Ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
La miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas
Tigre y paloma sobre tu cintura
En duelo de mordiscos y azucenas.
Llena pues de palabras mi locura,

O déjame vivir en mi serena
Noche del alma para siempre oscura.

Federico García Lorca.

(Índigo, de la imagen)

viernes, 20 de agosto de 2010

Paul Éluard - Je te l'ai dit





La traducción, que sigue, y más poemas de Éluard traducidos en Te lo he dicho para las nubes...

Te lo he dicho para las nubes
Te lo he dicho para el árbol del mar
Para cada ola para los pájaros entre las hojas
Para los guijarros del ruido
Para las manos familiares
Para la mirada que se hace rostro o paisaje
Y a quien el sueño devuelve el cielo de su color
Para la noche entera bebida
Para la verja de los caminos
Para la ventana abierta para una frente descubierta
Te lo he dicho para tus pensamientos para tus palabras
Toda caricia toda confianza se sobreviven.

Transcrito por Índigo (nuria p.serrano) y extraído de aquí. Índigo, de la imagen.

lunes, 16 de agosto de 2010

Libélulas de mar




Revolotean,
cercando
la espuma.
Suben.
bajan,
besan
la mar.
Se posan
un instante
y, raudas,
se izan,
volando,
batiendo
colores,
y gris.
Se besan.
Se tocan.
Gozan.
Vuelan.
Libélulas
de mar.

Índigo, de trazos e imagen.