sábado, 12 de noviembre de 2011

Gravitación universal, Rosa Alice Branco


De nuevo el mar que espero
sentada a la ventana que da a las rosas.
Que da a todas las calles por donde pasé
acompasada a tus pasos. A la calle
donde volvimos la cabeza para no ver
al hombre desvanecido en el suelo.
Luego comimos en casa de un amigo,
bebimos y hablamos como si la vida fuera eterna.
A la vuelta la calle estaba limpia, sin señales
de sangre. Las luces sobre el mar en ambas orillas
y tu mano en mi pierna. Allí en el cielo
un hombre deshabitado busca sus alas.
Nada sé de ángeles. Yo que espero el mar todos los días.
Creo en la rotación de la tierra y en la ley de la gravedad.
Pero cuando llegas el cuerpo no tiene peso
y las palabras vuelan alrededor nuestro
empapadas en sudor. Y viene el mar.

Índigo (nuria p.serrano) de las imágenes y de esta versión en castellano del poema de Rosa Alice Branco titulado Gravitação universal.