viernes, 9 de noviembre de 2012

Puerta, poesía, gatos, sombra y sol



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Yo soy la sombra que abre la puerta hacia mundos nuevos. Yo soy la sombra que se vierte entre amarillos. Luisa. Esa soy yo. Y esta vieja conocida es mi puerta, tan vetusta y noble como yo. 

Los vecinos murmuran al verme llegar todos los días, puntual a la cita. Pero yo no me inmuto. Cuido a estos cinco gatos callejeros y ellos cuidan la vieja puerta de la bodega. Y, juntos, la puerta, los cinco gatos y yo, reímos. Ellos son listos: saben que la puerta les da cobijo y que yo los nutro y abrevo. Y los gatos ríen. Y río yo. 

Y yo me asombro y miro mi sombra en el portón, acicalado de sol, mientras ella toma fotos, sin acercarse demasiado para no invadir este pequeño espacio infinito que sólo pertenece a la puerta, la poesía, los gatos, mi sombra y yo.


© Índigo, de imagen y trazos.