martes, 29 de noviembre de 2011

Daniel Faria, en Hombres que son como lugares fuera de lugar



Repito que vivo enclaustrado en la agilidad de un animal nacido
Corriendo al lado de él, corriendo para él – era así
Que yo quería que fuese el lenguaje veloz:
Una casa para la infancia con madreselvas
Para que las palabras quedaran como frutos en lo alto.
Repito socorrida la memoria cuando estoy parado
Pienso velozmente que el amor, como Dante dice, es un estado
De locomoción. Es un motor. Y me quedo trabajando en el mecanismo secreto
Del amor.
Sé que estoy de viaje en la palabra que se mueve.
Repito el trayecto para ver el poema de nuevo – era así
Que yo quería que fuera el lenguaje de una cosa amada
Corriendo a mi lado, corriendo para mí en el mecanismo violento
Del amor. Era en él que yo quería la casa con madreselvas
Donde las palabras permanecieran silenciosas y altas como un patio interior.



Daniel Faria - en Hombres que son como lugares fuera de lugar

---Índigo, de las imagen y de esta versión del poema al castellano.