viernes, 30 de diciembre de 2011

Horizontes


Que en 2012 sigamos... abriendo libros y descubriendo horizontes.


Abrazo grande a todos los que son y están, y descubren y van más allá.

Índigo, de trazos e  imágenes.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Alce



Alce varado
entre el agua y la luz
se despereza.



Índigo, de imagen y trazos.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Tinta




Flor.
Curvas.
Tinta.
Entre reflejos.
Te vi.

Índigo, de trazos e imagen

viernes, 23 de diciembre de 2011

viernes, 16 de diciembre de 2011

Hay muchos metros entre un animal que vuela, Daniel Faria


Hay muchos metros entre un animal que vuela
Y la escalera que desciendo para sentarme en el suelo
Pero me basta un cuadrado de sosiego
Para la distancia absoluta
Está más allá de lo visible la ventana donde finalmente me asomo
No es una aparición
Ni se puede alcanzar sin ir cayendo hacia delante


Solo al final del paisaje estoy de pie como un paracaidista que desciende
Suspendido como los santos en un arrebato místico
Erguido como un ángel por sus alas
Y me siento alto como un astro. Nube
Como si fuese un hombre
Que levita

________Índigo de las imágenes y de esta versión al castellano del poema de Daniel Faria que se puede leer a continuación en el original en portugués.___________

Há muitos metros entre um animal que voa
E a escada que desço para me sentar no chão
Mas basta-me um quadrado de sossego
Para a distância absoluta

Está para além do que se vê a janela onde me debruço definitivo
Não é uma aparição
Nem se pode alcançar sem se ir em frente caindo

Só no fim da paisagem estou de pé como um para-quedista que desce
Suspenso como os santos num arroubo místico
Erguido como um anjo em suas asas
E sinto-me ser alto como um astro. Nuvem
Como se fosse um homem
Que levita


lunes, 12 de diciembre de 2011

Que la mano escriba tan exacta la necesaria travesía, Daniel Faria




Que la mano escriba tan exacta la necesaria travesía

Que la mano escriba en sí misma ese deber de fruto que crece
Ese zumo que la escritura bebe para saciar a quien lee
Incluso si nada le viene al pensamiento cuando desea escribir en los vidrios
Que la mano escriba en la lengua lo que la lengua ha de cantar
Que escriba en el interior de la boca
La transparencia de quien da la mano a la mano de quien guía
Escriba como una antorcha en el camino de quien no encuentra
Escriba como quien enciende la luz en el cuarto antes de salir
Con la caligrafía demorada de una planta en crecimiento
Que escriba en el tallo de cada brote
El grito nuevo


Poema original: Daniel Faria, Libro de las Meditaciones 3. De esta versión al castellano y de las imágenes: Índigo (nuria p.serrano).








sábado, 10 de diciembre de 2011

Azul y luz

 Azul



 y luz


Somos luz. Y bruma.

Índigo, de trazos e imágenes. Macaco y Chambao de la canción enlazada: Somos luz.

jueves, 8 de diciembre de 2011

El mar...


al fin...




y la calma.



Índigo, de trazos e imágenes. A mi tío, in memoriam.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Salí a la calle









Salí a la calle.
Era de noche.
Una niebla baja lo cubría todo
entre blancos,
engullendo las voces de la gente,
las luces de la calle,
el vaivén de los viandantes,
y los ruidos lejanos de los coches.

Se mascaba un silencio
denso.

Mi tío se está yendo.
Y nada puede hacer
nadie.

Una neblina blanca lo cubre todo.
Menos la seda.
Negra.


Índigo, de trazos  e imagen original y Ana Manotas Cascos del procesado de estas tres imágenes. A mi tío, que ha luchado mucho pero se nos va... para ayudarle de alguna manera en este último lance.

martes, 6 de diciembre de 2011

Gracias, Ana

La preferida de Ana

En agradecimiento a Ana Manotas Cascos y las variaciones... en el procesado de esta fotografía que tomé en Loulé, Portugal, el verano pasado y que ella ha mejorado con creces. Arriba su "preferida". Abajo, la mía.


"Mi preferida"

Siempre he sido una aprendiz y espero seguirlo siendo por mucho tiempo y, desde que abrí este blog, he ido aprendiendo en muchos sentidos, y no es poco lo que aún me queda por aprender. También he aprendido con la generosidad de muchos. Aprecio y admiro la generosidad de quienes saben pero además saben compartir su saber, este es el caso de Ana Manotas Cascos que en su blog derrocha luz y palabras, espléndidos paisajes de su tierra extremeña, y saber hacer, y que lo comparte con meros aprendices como yo, a los que nos gusta mirar la realidad a través de la cámara aunque carezcamos de técnica para hacerlo.


La que se quedó sin marco...

Gracias, Ana, por tu comentario en la entrada anterior y por haberme regalado parte de tu tiempo y procesar varias de las fotografías de esa entrada y hacer estas espléndidas 3 variaciones de la foto original que puede verse a continuación. ¡Un abrazo grande y añil para ti!


La original

¿Y vosotros, cuál de las tres imágenes procesadas por Ana elegiríais?

Índigo, de la imagen original. Ana Manotas Cascos del procesado de las tres imágenes en monocromo.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Hombres que son como lugares fuera de lugar, Daniel Faria




Hombres que son como lugares fuera de lugar
Hombres que son como casas saqueadas
Que son como sitios fuera de los mapas
Como piedras fuera del suelo
Como niños huérfanos
Hombres sin huso horario
Hombres agitados sin brújula donde reposar

Hombres que son como fronteras invadidas
Que son como caminos en barricada
Hombres que quieren pasar por los atajos sofocados
Hombres sulfatados por todos los destinos
Desempleados de sus propias vidas
Hombres que son como una negación de las estrategias
Que son como los escondrijos de los contrabandistas
Hombres encarcelados abriéndose a navajazos

Hombres que son como daños irreparables
Hombres que son supervivientes vivos
Hombres que son como sitios desviados

Del lugar


Índigo, de las imágenes y de esta versión al castellano de un poema de Daniel Faria.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Sheltering sky



entre azules...




rojos, verdes, azufre y marrones...



acoge, recoge, atisba y olvida
en sueño de nubes.

Índigo, de trazos e imágenes. Morente y Tomatito del cante y los dedos enlazados.

martes, 29 de noviembre de 2011

Daniel Faria, en Hombres que son como lugares fuera de lugar



Repito que vivo enclaustrado en la agilidad de un animal nacido
Corriendo al lado de él, corriendo para él – era así
Que yo quería que fuese el lenguaje veloz:
Una casa para la infancia con madreselvas
Para que las palabras quedaran como frutos en lo alto.
Repito socorrida la memoria cuando estoy parado
Pienso velozmente que el amor, como Dante dice, es un estado
De locomoción. Es un motor. Y me quedo trabajando en el mecanismo secreto
Del amor.
Sé que estoy de viaje en la palabra que se mueve.
Repito el trayecto para ver el poema de nuevo – era así
Que yo quería que fuera el lenguaje de una cosa amada
Corriendo a mi lado, corriendo para mí en el mecanismo violento
Del amor. Era en él que yo quería la casa con madreselvas
Donde las palabras permanecieran silenciosas y altas como un patio interior.



Daniel Faria - en Hombres que son como lugares fuera de lugar

---Índigo, de las imagen y de esta versión del poema al castellano.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Los que van a morir traen el fuego, José Rui Teixeira



Los que van a morir traen el fuego
en la extremidad de las palabras, posan
la boca en el suelo sobre la propia sangre,
la noche por dentro de los huesos.
Los que van a morir traen canciones
como aves azules en los hombros
de las viudas, dan los hijos a los altiplanos
en el otoño y viven bajo el cielo.

Miran la escasez a través de muchas escotillas.


_____Índigo de las imágenes y de esta versión al castellano del poema de José Rui Teixeira que figura a continuación en portugués______



Os que vão morrer trazem o fogo
na extremidade das palavras, pousam
a boca no chão sobre o próprio sangue,
a noite por dentro dos ossos.
Os que vão morrer trazem canções
como aves azuis nos ombros
das viúvas, dão os filhos aos planaltos
no outono e vivem sob o céu.

Olham a escassez através de muitas escotilhas.

José Rui Teixeira, en Diaspora, Cosmorama, 2009.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Antes de caer



Antes de caer, te alzaste,
en difusa mariposa,
palpando leVemente
el azul.
Luego, resbalaste
entre marrones.


¿Seguías siendo tú?

Índigo, de trazos e imágenes.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Gravitación universal, Rosa Alice Branco


De nuevo el mar que espero,
sentada a la ventana que da a las rosas.
Que da a todas las calles por donde pasé
acompasada a tus pasos. A la calle
donde volvimos la cabeza para no ver
al hombre desvanecido en el suelo.
Después comimos en casa de un amigo,
bebimos y hablamos como si la vida fuese eterna.
A la vuelta la calle estaba limpia, sin señales
de sangre. Las luces sobre el mar en ambas orillas
y tu mano en mi pierna. Allí en el cielo
un hombre deshabitado buscaba sus alas.
Nada sé de ángeles, yo que cada día espero el mar.
Creo en la rotación de la tierra y en la ley de la gravedad.
Pero cuando llegas el cuerpo no tiene peso
y las palabras vuelan alrededor
empapadas en sudor. Y llega el mar.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2011, de las imágenes y de esta versión en castellano del poema de Rosa Alice Branco titulado Gravitação universal.


lunes, 31 de octubre de 2011

La efervescencia de la gaseosa


Esa tarde del verano de 2011 eran tiempos de feria moderna, perdida ya la gracia de los caballitos y los algodones de azúcar de las antiguas ferias. Y justo esa tarde empezaste tú a desgranar para mí tus ferias, esas primeras alegrías de infancia cuando, con tu padre y tu hermana, te acercabas a olores, colores y sabores de antaño: garrapiñadas, turrones...

Era verano. Hacía calor. Un calor sofocante como hace en los veranos de la Mancha. Y tú esperabas ansioso vuestra llegada a los puestos de los feriantes. Antes, ya te anticipabas al picoteo en la lengua y en la garganta. Casi eran las once de la noche pero aún hacía mucho calor. Tu padre sacaba los “cuartos” de su monedero. Ya casi había llegado el momento. Tus papilas se exaltaban. Observabas con calma el monedero y las dos monedas que tu padre entregaba al feriante a cambio de dos botellas de gaseosa, una para ti, otra para tu hermana. Paciente esperabas. Tomabas la botella de gaseosa la Pitusa entre tus manos y sentías entonces su dulzor en la lengua, el chisporroteo de su efervescencia en la garganta. Saboreabas lentamente toda la espera de esa diminuta botella de gaseosa, deleitándote en cada sorbo. Luego, si se podía y los “cuartos” lo permitían, caía también un trozo de turrón o una vuelta en el carrusel y, después, a casa con la boca plena de dicha y los oídos llenos de sonidos, burbujas y tracas.
Recuerdo tus ojos con diminutos diamantes mientras explicabas que hogaño no irías a la feria con tu nieta. Te quedarías con Ella. Y ahora que Ella te ronda, ya casi te cerca, y pinta de negro tus pulmones y de hoces tu gris y rala cabellera, ahora que ya no te quedan burbujas, ni colores a los que aferrarte, me abrazo a la anécdota de tus días de feria. ¡Quién sabe si tal vez la efervescencia te devuelva un leve atisbo gaseoso, un breve rabo de nube...! 

¿Alguien puede darme un recogedor de penas, un barredor de tristezas que pueda escampar la tormenta para devolverte una brizna de esperanza siquiera?

Pero el eco ronronea: ¿acaso puede haber esperanza cuando la cardencha extiende sus implacables brazos de afilada guadaña certera?

Índigo, de trazos e imágenes. Silvio Rodríguez de Rabo de Nube, canción enlazada.

lunes, 24 de octubre de 2011

Oda a la incomprensión, Jorge de Sena



Oda a la incomprensión

De todas estas palabras, no quedará, bien lo sé,
un eco que después de mi muerte
las diga vagamente por mi boca.
Todo cuanto soñé, cuanto pensé, sufrí
o no soñé, o no pensé
o apenas sufrí de no haber sufrido tanto
como aterrado esperara-
ningún eco habrá de otras canciones
no dichas, guardadas en los corazones
ajenos, palpitando, extrañas al hálito del poeta.

No por mí. Por todo lo que para palpitar
no encontró eco. Por todo lo que
para palpitar quedó en silencio, inmóvil
-y me duele como ausencia de música
no tocada, no escuchada, ritmo suspendido,
eminente, sentenciado, y me duele
dolorosamente, amargamente, en la distancia
del saber tan claro, de la visión tan lúcida
que hace tanto asola el acompasado ardor,
de las vibraciones de la sangre entre cuerpos cercanos.

Hace tanto, amor, que te quise desde mi imperfección,
desde mi crueldad, desde esta miseria de ser a intervalos
la inmensa cumbre en que me arrebatas
-mi pálpito de imagen a la orilla de la alegría,
mi reflejo en las aguas tranquilas de la libertad imaginada-,
hace tanto que ya ni mis errores regresan
como verdad para envenenar el día a día ajeno.
Tanto hace, amor, hace tanto.
¡¿Quién después de tanto alguna vez regresa?!
¿Y quién, imagen mía, fue contigo?
(¿De mí a ti, de ti a mí,
quién después de tanto alguna vez regresa?)

________
 Índigo  (nuria p.serrano) de  las imágenes y de esta versión al castellano de un poema de Jorge de Sena.

lunes, 17 de octubre de 2011

Piedra, pluma, anémonas

Encontré una pluma
para escribir deseos
en el vientre fértil y húmedo
de la piedra.


Había también un diván verde,

embebido de río, donde refrescar los pies
y tumbarse a la sombra.

Un cardo dibujaba algodones
entre pinchos de bronce
y pajizos aromas.

Suave la brisa
salpicaba de amarillos
sombras y rincones.
Entre verdes y marrones

se vestían de luz las hojas

y de la piedra brotaban

círculos de rosas.

Un hocico dibujaba senderos
en la febril telaraña
de un tronco ajado de hormigas rojas.

Y entre las flores muertas
estallaban en blancos y amarillos
miríadas de anémonas.

Índigo, de imágenes y trazos.