viernes, 21 de marzo de 2014

Poema para una foto, Antonio Gracia


©Índigo-2014 (nuria p.serrano), de la imagen.


POEMA PARA UNA FOTO
©Antonio Gracia

El sol muriente anega el horizonte
y deja su penumbra entre las piedras
herrumbrosas. El árbol centinela
como un viejo guardián, los matorrales
y la púrpura cana del ocaso
ponen su rostro fantasmal y herido
al paisaje que abraza mi retina
y me hace amar la vida aún más que antes,
pues toda muerte empuja a la existencia,
no al ansia de morir.

¡Mirad el esqueleto de la tarde
devanándose en verdes, la oriflama
del esplendor perdido; pero ved
el blanco preludiando el nuevo día,
regresando a la luz de otra mañana
nacida del cadáver de la noche!

Qué pincel indeleble es la mirada
de una fotografía sensitiva,
porque atrapa el instante fugitivo
y muestra la existencia que tremula
en el rostro de la mortalidad.


©Antonio Gracia, de este poema inspirado en la imagen de arriba. Honra y emociona que una imagen tomada sin más pretensión que disfrutar de la belleza sencilla de la naturaleza inspire un poema. Todo un honor que agradezco infinitamente al poeta cuyo blog, Mientras mi vida fluye hacia la muerte, os recomiendo de nuevo.