viernes, 4 de febrero de 2011

Conozco la sal, Jorge de Sena


Conozco la sal de tu piel seca
cuando el estío se volvía invierno
de la carne reposando en sudor nocturno.

Conozco la sal de la leche que bebíamos
cuando de las bocas se perfilaban labios
y el corazón en el sexo palpitaba.

Conozco la sal de tus cabellos negros
o dorados o cenicientos que se enredan
en este sueño de brillos azulados.

Conozco la sal que queda en mis manos
como en las playas el perfume se ancla
cuando la marea baja y se retrae.

Conozco la sal de tu boca, la sal
de tu lengua, la sal de tus pezones
y la de la cintura arqueándose en cadera.

Y sé que la sal de todo es solo tuya,
O es de mí en ti, o es de ti en mí,
un cristalino polvo de amantes enlazados.





Índigo, de las imágenes y de la versión en castellano del poema de Jorge de Sena Conheço o Sal.