miércoles, 24 de abril de 2013

Christian Bobin, l´homme joie






 Escribir es dibujar una puerta en una pared infranqueable y, luego, abrirla.


La mayoría, cuando ve un milagro, se tapa los ojos.



Los muertos son personas extrañas. Sus párpados pesan como piedras de monasterio. Parecen cautivos de una lectura para nosotros insondable.


 La lisura del poema era tal que tras su lectura ya no sentía mi cuerpo.


 El silencio, ese regalo de los ángeles que ya no queremos, que ya no intentamos abrir.










©Índigo-2013 (nuria p. serrano) de las imágenes y de la traducción de estos extractos del libro de Christian Bobin que pueden leerse en el original en francés en l’homme joie, ISBN: 978-2-91336-645-9, Éditions L’Iconoclaste, Paris, 2012.