lunes, 25 de julio de 2011

Volátil


Y volaba el agua entre tus manos con alas de libélula.
Fluían hacia mis alas tus olas, tus músculos, tu ofrenda.
Se agarraban tus dedos a la senda más ardua de mis venas.
Y aun aterecida me embebía el éter de tus dedos clavándose
en la sutil profundidad volátil de mis vaporosas sendas.

Índigo, de trazos e imagen.