lunes, 1 de noviembre de 2010

Primeira Pessoa: la poesía, la primera coincidencia que nos une



En la búsqueda del color, además de pasar por la Ruta del color también pasé por Máquina lírica, un lugar mágico que frecuento, y me topé con otro espacio de gran belleza, Primeira Pessoa, de Roberto Lima, y con un poema en portugués, que me ardía en la cabeza y tuve que "ponerlo" en castellano. 

También fue el azar, y el color, el que me hizo llegar a este poema, o la vida, o todo un poco... Es un poema de Maria do Rosârio Pedreira, que descubrí gracias a Primeira Pessoa. Me gustan estos puentes.  Gracias, Roberto. Gracias, Luciana. Gracias, Maria.






Y mi interpretación, en castellano:




Al final de este poema, partirás. Después de
la mordedura vana de mi silencio y de las piedras
que te he arrojado al corazón, la poesía es la última
coincidencia que nos une. Al escribir
este poema, la misma neblina que impide la
memoria límpida de los sueños y confunde los
navíos llevándolos a un mar desconocido
se adentra en mis ojos – porque es difícil
mirarte en este preciso instante sabiendo que
no estarías aquí si yo no escribiese. Y yo, que
sigo amándote en sordina, con esa inercia
sobria de las montañas, te ofrezco palabras, y no
besos, porque el poema es el único refugio donde
podemos repetir la luz de los antiguos encuentros.

Pero ahora me pides que pare, que me detenga aquí,
que escriba solo hasta el fin de esta página
(que, como las demás, será solamente tuya – ese
beso que ya no deseas de mis labios). Y yo,
que aprendí todo sobre las despedidas pues la nostalgia
nos hace adultos para siempre, sé que te perderé.

En todo caso al final del poema partirás;
y con tu partida se desvanecerá
la última coincidencia que nos une.

Maria do Rosârio Pedreira, del original; Índigo, (nuria p.serrano) de esta traducció en castellano y de las imágenes.