viernes, 10 de febrero de 2012

Niño, Maria Eulália Macedo




Niño fue éxtasis,
Fue pez, fue sal, fue placenta
Niño fue instante de asombro
Fue grito, fue risa, fue sueño
Niño fue dolor, fue victoria
Fue temor, aceptación y abandono.
Niño es pájaro, es luna,
Es piedra, es nube, es lana.


Niño es afán, es prisa, es lentitud.
Niño es ausencia de engaño.
Tan exacto como el sol plúmbeo...
Niño es puerta de entrada, es rumbo,
Es fruto, es mano dada.
Tan abierto, tan confiado
Y tan perdido en su mundo…

*** Índigo de todas las fotografías y de esta versión del poema de Maria Eulália Macedo, O Menino, que puede leerse a continuación en portugués. Por esas paradojas de la vida supe de la existencia de Maria Eulália y de su poesía justo en el momento de su muerte, cuando José Rui Teixeira le dedicó una carta de despedida en su blog, una carta de una delicadeza y ternura tales que quizá, algún día, y con el permiso de José, la traiga por aquí.***



O menino, Maria Eulália Macedo

Menino foi êxtase
Foi peixe, foi sal, foi placenta
Menino foi instante de pasmo
Foi grito, foi riso, foi sono
Menino foi dor, foi vitória
Foi susto, aceitação e abandono.
Menino é pássaro, é lua,
É pedra, é nuvem, é lã.
Menino é ãnsia, é pressa, é lentidão.
Menino é sem engano.
Tão exacto o o sol a prumo…
Menino é porta de entrada, é rumo,
É fruto, é mão dada.
Tão aberto, tão confiado
E tão perdido em seu mundo…
Maria Eulália Macedo