jueves, 17 de marzo de 2011

Mayo lluvioso, Irene Lisboa

De este lado oía gotear sobre las piedras.
Eco de la ciudad ...
Del otro veía la lluvia en el aire.
Perpendicular, fina,
Tomaba cuerpo, se erguía frente a las enredaderas del jardín.
En el suelo, cuando caía, abría círculos en los charcos brillantes, ¿ya formados?
¿Hay cosa más bella que este batir de agua en agua?

Una gota cae
Y forma una rosa... un movimiento circular, que se explaya.

Viene otra gota
Y nace otra rosa... y ¡Así siempre!

Nuestros ojos desconsolados,
sin alegría ni tristeza,
van viendo tranquilamente formarse las rosas,
brillar y moverse el agua...

Índigo (nuria p.serrano) de esta versión de un poema de Irene Lisboa.