viernes, 25 de mayo de 2018


Quien dejó en el corazón
un haz de luz
no ciega nunca.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2018, de la imagen; Valter Hugo Mãe de los versos traducidos por Martín López Vega y citados en el libro de Hugo Mãe, Hombres Prudentemente Poéticos, también traducido por Martín López Vega, con prólogo de Xuan Bello y publicado por la editorial Rata, en castellano, y en catalán.

Aunque suelo leer los libros escritos en portugués en ese idioma, hay sorpresas por las que merece la pena salir de la rutina. Y esta traducción al castellano de este libro de prosa, cargado de poesía, sobre Ítaro, un artesano japonés en un tiempo remoto, es una de ellas. En este mundo atropellado en que vivimos, leer libros así es un oasis de serenidad y calma que os recomiendo. Y, si os gusta y queréis leer más obras de este escritor portugués, podéis leer Folclore íntimo, publicado por la editorial Vaso Roto. ¡Os deseo un fin de semana lleno de buenas lecturas, de sorpresas gratas y sencillas, y de música!




jueves, 24 de mayo de 2018


Cada vez más
cicatrices
y arrugas.
Pero cuando río
lloro,
          soy
              niña.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2018, de trazos e imagen.

Canción enlazada: letra de Maria do Rosário Pedreira, música de Júlio Resende, voz de Salvador Sobral.



lunes, 1 de enero de 2018


¡Feliz 201∞!

Os deseo sosiego. 
Solo eso: 
pausa y sosiego.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 201∞, de trazos e imagen.

jueves, 21 de diciembre de 2017


nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2017, de las imágenes.


LA MIRADA

Sólo cuando la mirada se abre al par de lo visible se hace una aurora. Y se detiene entonces, aunque no perdure y sólo sea fugitivamente, sin apenas duración, pues que crea así el instante. El instante que es al par indeleblemente uno y duradero. La unidad, pues, entre el instante fugitivo e inasible y lo que perdura. El instante que alcanza no ser fugitivo yéndose. 

Inasible. El instante que ya no está bajo la amenaza de ser cosa ni concepto. Guardado, escondido en su oscuridad, en la oscuridad propia, puede llegar a ser concepción, el instante de concebir, no siempre inadvertido.

Y así, la mirada, recogida en su oscuridad paradójicamente, saltando sobre una aporía, se abre y abre a su vez, "a la imagen y semejanza", una especie de, circulación. La mirada recorre, abre el círculo de la aurora que sólo se dio en un punto, que se muestra como un foco, el hogar, sin duda, del horizonte. Lo que constituye su gloria inalterable.

María Zambrano: "La mirada", en De la Aurora, Madrid, Ed. Turner, 1986 p.35.




¡Feliz solsticio de invierno!

lunes, 18 de diciembre de 2017


Ventanas - I

Busco una ventana que, aun cerrada,
se yerga ante mí, desnuda.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2017, de trazos e imagen.