viernes, 27 de noviembre de 2015


otoñado abril de su cintura
sobre el verde columpio de la tarde
la flecha paralela
muda
la piel de la piedra
exactamente ciega
ciegamente exacta
curva


©Índigo-2015 (nuria p.serrano), de trazos e imagen (Fumaria Officinalis).

viernes, 20 de noviembre de 2015

Eva y Lilit, Nuno Júdice


Est-ce ainsi que les hommes vivent ? (Louis Aragon)




EVA Y LILIT

Traducción: nuria p.serrano, ÍndigoHorizonte 2015
Original: Nuno Júdice


Aquí están sentadas en el mismo sofá, bebiendo
en la misma copa de vino, oyendo la misma música,
y apartando con dedos cansados el cabello
que el sudor ha pegado a sus cabezas.

aquí están, con la misma voz ya ronca 
por el tabaco de los siglos, con las manos ya cansadas
de buscar otras manos, con los ojos empañados
por la luz que insiste en apagarse;

aquí están, no sabiendo ya si medio desnudas
o medio vestidas, intentando saber si aún es de noche o
si el día ya llegó por detrás de los cristales sucios 
de tantas eternidades de sueño;

aquí están: y solo una risa que no saben de dónde viene
las despierta, solo la palabra que una de ellas esperaba 
las sobresalta, solo la llamada de una luz 
que por un instante brilló, y luego se esfuma,

las obliga a vivir, esperando un día, y otro día,
sin que ningún día venga.

nuria p.serrano, ÍndigoHorizonte 2015, de la imagen y de esta versión del poema Eva e Lilith, de Nuno Júdice, poeta portugués galardonado en 2013 con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. El poema puede leerse en portugués en el libro A Convergência dos Ventos, publicado en octubre de 2015 por Publicações D. Quixote, ISBN 978-972-20-5859-9.


sábado, 14 de noviembre de 2015


©Índigo-2015 (nuria p.serrano), de trazos e imagen.

Pender de un hilo
deshilacharse
y seguir pendiendo
en la incertidumbre del hilo
la belleza 
del viento

Hoy más que nunca
Más que siempre
Prévert
Adonis

Sin norte
Sin sur
Utopía


viernes, 13 de noviembre de 2015

Rainer Maria Rilke, según Marguerite Yourcenar

nuria p.serrano, ÍndigoHorizonte 2015, de trazos e imagen.

Pienso en Roma y en el circo: las fieras, los gladiadores, el público: casi el espectáculo cotidiano en esta España roma tan nuestraVuelvo a pensar en los sin refugio. Y yo, que sí tengo refugio, releo una edición bilingüe en francés y alemán de Gedichte an die Nacht, de Raimer Maria Rilke. El prólogo de Marguerite Yourcenar, siempre aguda y lírica, me conmueve. Me autoexilio. Abro el libro:

RAINER MARIA RILKE
Traducción: nuria p.serrano, ÍndigoHorizonte 2015.
Texto original, en francés: Marguerite Yourcenar, 1936.

"(...) Respeto por los hombres, respeto por sus almas invisibles, o tan escasamente, tan turbiamente adivinadas; respeto por sus cuerpos tristes que ellos mismos no respetan, contentándose de adorarlos, torturarlos, o de negarlos. Respeto por las cosas de las que los hombres abusan, con más inconsciencia aún, y que tratan peor que a su propio corazón. Respeto por el silencio, cuajado del presentimiento de voces futuras; respeto por el pasado, que es presente, como la huella que deja en el joyero el anillo cuando ya está en el dedo, y respeto por el instante presente, que pronto irá a añadirse al pasado, atraído por el imán del Tiempo. Respeto por los ángeles que son nuestros guardianes y que, quizá, sean nuestras almas; respeto también por nuestros demonios, que no son sino la sombra que nuestros ángeles acarrean. Respeto por Dios, aunque no sea, porque no ser no es sino una manera un poco más noble y pura de existir, y porque es nuestro, al menos en forma de esperanza y deseo. Respeto por el amor, que hombres y mujeres ya no respetan, porque tienen miedo de verse obligados a ser dignos de él. Respeto por la muerte, que es el fruto de nuestra vida y casi su progenitura. Rilke respetó todas estas cosas, y pasó su existencia, venerándolas, posando sobre ellas sus manos cada vez más temblorosas pero que, como las del amante, solo tiemblan de puro aplomo. En una época que se muere de aridez desdeñosa y de brutal indiferencia, Rilke es el único poeta al que cosas y personas confesaron sus mayores secretos porque fue el único que comprendió la necesidad de rendirse. (…) Hace 10 años ya que Rilke entró en esa tierra donde el sepulturero de sus cuentos esperaba escarbar lo suficiente para reencontrarse con Dios, y ya la obra de este poeta se eleva como la de un ángel y ofrece a los desdichados el bálsamo de sus propias lágrimas."

El texto original se puede leer en Poèmes à la nuit, Rainer Maria Rilke, Éditions Verdier, ISBN: 978-2-86432-189-7, 2012.


viernes, 6 de noviembre de 2015


©Índigo-2015 (nuria p.serrano), de trazos e imagen.

En este desangelado principio de siglo, que más parece fin que principio, los sin refugio siguen buscando la primavera... por mucho que otros hagan oídos sordos y sigan empeñados en adueñársela.