domingo, 23 de octubre de 2016

Húmedo vientre de hielo



Bebí del vientre fértil 
de la tierra. 
Sus párpados gruesos, 
sus finos labios de acero.
Mordí su suave humedad 
erizada. 
Su rostro de hielo,
su frágil y escueto cabello. 
Olí su tenue sonrisa
de pómulo terso. 
Su nariz roma, 
acuosa, sedosa, pequeña.
Sentí su placidez yacente
saberse puro fuego. 
Vi su barbilla afilada,
incendiándose de hielo. 

¿Fascinación o quimera?
No sé. Ya no lo recuerdo.

Solo advertí la incandescencia 
de unos dedos ávidos,
rasgando el breve rocío
de su vientre de hielo.



Trazos e imágenes: nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2012-2016.