lunes, 31 de octubre de 2016

Pensamientos, Fernando Sabino


Pensamientos
Traducción e imagen: nuria p. serranoÍndigoHorizonte 2013.
Original: Fernando Sabino.

El optimista yerra tanto
como el pesimista
pero no sufre
con antelación.

Al final todo es certero
Y, si todavía no es certero,
es que aún no ha llegado
al final.

Son vidas.
Siendo vidas, no queda nada más
que irlas viviendo.

Solo es sincero aquello que no se dice.

Lo malo de esta vida
es que entre cien caminos hemos
de escoger apenas uno
y vivir con la nostalgia de los 
otros noventa y nueve.

La infidelidad es como engañar
al socio robando dinero de la caja.
La relación queda disuelta.

De todo quedaron tres cosas...
La certeza de que estamos comenzando...
La certeza de que es preciso continuar...
La certeza de que podemos ser 
interrumpidos
antes de terminar...

Si le puedo dar un consejo, es este:
no intente apresar entre sus manos
el fruto verde para que
este no se pudra.

La gente sufre mucho.
Lo que es preciso es sufrir bien.
con discernimiento, con clase,
con la serenidad de quien ya es 
un iniciado en el sufrimiento.
No para obtener de él una compensación
sino una reflexión.

La libertad es el espacio que la felicidad precisa.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2013 de la imagen y la traducción de estos pensamientos de Fernando Sabino, que también se pueden leer en el vídeo que figura a continuación.


viernes, 28 de octubre de 2016

Aprendiz de agua y tierra



Un viejo poblado abandonado.
Ruinas, maderas viejas. 
Una antigua mansión. 
El artesonado. El adobe. Y ella.
Me miró con gesto adusto entre sutilezas:

"Soy mujer. Y como tantas hembras
aprendí a ser fértil, a ser tierra,
a entregar mi humus en cada gesta.
Absorbí el rocío de cada afrenta 
de cada surco abierto en mis venas
de cada arado que exploró mis sendas.

Soy aprendiz de agua y tierra.
Soy barro. Soy ofrenda.
Pero la sal me acecha.
Me resquebraja. Me quema.
¿Aprenderás tú por mí?
¿Me devolverás mi humedad sedienta?"

No supe qué responder. 
Arduo habitar una mansión de tierra y sal 
sin agua ni flechas que te enaltezcan.
Volví a oír su voz, 
suave, grácil, como una letanía lenta:
"Au fil de l’eau irás a-prendiendo"

Me marché.
No he vuelto a saber de ella.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2013-2016, de trazos e imagen.

miércoles, 26 de octubre de 2016

ÍndigoHorizonte


Cuando a la soledad del nombre que nunca pronuncio le crecen alas, mueve horizontes, arde lleno de savia y expande la mirada. Entonces, esa soledad de cuyo nombre no quiero acordarme se hace humedad, esencia, sudor. Y nácar. Yo digo: libélula. Ella dice: larva.







Cuando al vientre túmulo que ella cobija le aturden las alas, vuelve, vago, manso, suave, el machacón recuerdo lejano: morimos cada noche en lo más hondo de nuestro lecho y, algunas noches, renacemos al izarnos. Otras, en cambio, caminamos por el día como si fuésemos ese muerto que debió quedar en el lecho. Agazapado. Y llueve. Nos llovemos. De voraz llovizna y fango. 


 nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2013-2016, de trazos e imagen.





lunes, 24 de octubre de 2016

Melodía para hoja seca


Camino por el campo
Siento la bruma 
de escarcha
que abrasa la llama 
de arena
Cenicientas melodías 
de barro
desnudan todas 
las certezas
Se esparcen las hojas secas
y en el aire van dejando
una sola y azul evidencia
Moriré está escrito moriré
de inocencia.

nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2013-2016, 
de trazos e imagen.


domingo, 23 de octubre de 2016

Húmedo vientre de hielo



Bebí del vientre fértil 
de la tierra. 
Sus párpados gruesos, 
sus finos labios de acero.
Mordí su suave humedad 
erizada. 
Su rostro de hielo,
su frágil y escueto cabello. 
Olí su tenue sonrisa
de pómulo terso. 
Su nariz roma, 
acuosa, sedosa, pequeña.
Sentí su placidez yacente
saberse puro fuego. 
Vi su barbilla afilada,
incendiándose de hielo. 

¿Fascinación o quimera?
No sé. Ya no lo recuerdo.

Solo advertí la incandescencia 
de unos dedos ávidos,
rasgando el breve rocío
de su vientre de hielo.



Trazos e imágenes: nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2012-2016.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Cal y costra




Ya soy vieja. Los años han ajado mis maderas. Mi candado acumula algún que otro óxido y algunas huellas. La cal que antes vestía mis bordes ya no se enjalbega. La cubren grafitis descoloridos y añosos en verdes y rojosMi piel se curte, se arquea. Y, sin embargo, sigo viva, aunque muera. Soy la costra de la puerta que abre la gatera donde habitan mis gatos y una sombra certera.

Trazos e imagen: nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2012-2016.

lunes, 17 de octubre de 2016

Pura




Me sentaba en el patio 
y escuchaba
el murmullo del viento
y, a lo lejos, una gaita.
Me levantaba luego,
corría hacia el río,
hacia "la puente",
y allí, en el balcón,
estaba ella, esperando.

Trazos e imagen: nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2012.



viernes, 14 de octubre de 2016

Presencia, Mário Quintana




Presencia


Traducción e imagen: nuria p. serranoÍndigoHorizonte 2012-2013.
Original: Mário Quintana.
Es preciso que la nostalgia delinee tus líneas perfectas,
tu perfil exacto y que, apenas levemente, el viento
de las horas ponga un temblor en tus cabellos…
Es preciso que tu ausencia huela
sutilmente, en el aire, a trébol cercenado
a hojas de romero guardadas hace 
ya tiempo

no se sabe por quién en algún mueble antiguo…
Mas es preciso también que sea como abrir una ventana

y respirarte, azul y luminosa, en el aire.
Es preciso sentir la nostalgia para que yo sienta
como siento –en mí– la presencia misteriosa de la vida…
Mas cuando llegas eres tan distinta y múltiple e imprevista
que nunca te pareces a tu retrato…
¡Y tengo que cerrar los ojos para verte!

miércoles, 12 de octubre de 2016

Esperanza, Mário Quintana


Allí muy en lo alto del duodécimo piso del Año
vive una loca llamada Esperanza
Y piensa ella que cuando todas las sirenas
Todas las bocinas
Todas las campanas suenen
Se precipitará
Y
- ¡Oh, espléndido vuelo!
Se la encontrarán milagrosamente incólume en la calzada,
Otra vez niña...
Y el pueblo se acercará y preguntará:
- ¿Cómo te llamas, chiquitina de ojos verdes?
Y ella les dirá:
(¡Es preciso repetirles todo de nuevo!)
Ella les dirá bien despacito para que no lo olviden:
- Me llamo ES-PE-RAN-ZA...

Traducción e imagen: nuria p. serranoÍndigo Horizonte 2012.
Poema original de Mário Quintana.  

lunes, 10 de octubre de 2016

Al fin has de ver..., Mário Quintana



Al fin has de ver que las cosas más leves son las únicas

que el viento no logró llevarse:
un estribillo antiguo,
una caricia en el momento preciso,
las hojas deshojadas de un libro de poemas,
el olor que tenía un día el propio viento…

Traducción e imagen: nuria p. serranoÍndigo Horizonte 2011-2012.
Poema original de Mário Quintana.  

Y unas palabras de poeta a poeta: cuentan que Mário Quintana, a veces, se ponía triste y se quedaba enclaustrado unos días en el piso de Porto Alegre donde vivía. Y cuentan que un poeta amigo, cuando lo intuía, atravesaba la ciudad y dejaba al portero del edificio en que Mário vivía, libros, cartas y quindins (que son unos exquisitos dulces portugueses). No intentaba subir ni hablar con su amigo Mário; silenciosamente le dejaba esas pequeñas cosas con olor y sabor a compañía. 

viernes, 7 de octubre de 2016

Viento




Imagen: nuria p. serranoÍndigo Horizonte 2011.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Hay muchos metros entre un animal que vuela, Daniel Faria







Hay muchos metros entre un animal que vuela
Y la escalera que desciendo para sentarme en el suelo
Pero me basta un cuadrado de sosiego
Para la distancia absoluta

Está más allá de lo visible la ventana donde finalmente me asomo
No es una aparición
Ni se puede alcanzar sin ir cayendo hacia delante

Solo al final del paisaje estoy de pie como un paracaidista que desciende
Suspendido como los santos en un arrebato místico
Erguido como un ángel por sus alas
Y me siento alto como un astro. Nube
Como si fuese un hombre
Que levita

Traducción e imágenes: nuria p.serranoÍndigo Horizonte 2011
Poema original de Daniel Faria. Se puede leer en portugués en Daniel Faria, Poesía, Edición de Vera Vouga, Assírio & Alvim, ISBN 978-972-0-79507-2.

lunes, 3 de octubre de 2016

Hombres que son como lugares mal situados, Daniel Faria






Hombres que son como lugares mal situados
Hombres que son como casas saqueadas
Que son como sitios fuera de los mapas
Como piedras fuera del suelo
Como niños huérfanos
Hombres sin huso horario
Hombres agitados sin brújula donde reposar

Hombres que son como fronteras invadidas
Que son como caminos en barricada
Hombres que quieren pasar por los atajos sofocados
Hombres sulfatados por todos los destinos
Desempleados de sus propias vidas
Hombres que son como una negación de las estrategias
Que son como los escondrijos de los contrabandistas
Hombres encarcelados abriéndose a navajazos

Hombres que son como daños irreparables
Hombres que son supervivientes vivos
Hombres que son como sitios fuera
De lugar







nuria p.serrano, Índigo Horizonte 2011, de la traducción y de las imágenes tomadas en Loulé, Portugal, con una vieja bridge, y mucho sol. Poema original de Daniel Faria. Se puede leer en portugués en Daniel Faria, Poesía, Edición de Vera Vouga, Assírio & Alvim, ISBN 978-972-0-79507-2.

Descubrí a Daniel Faria en 2011, en las bitácoras del español Juan Bautista Morán, y de los brasileños Roberto Lima y Luciana Marinho. Fue un destello. Y un susurro después. Comencé a leer y a traducir al castellano los poemas de Faria que encontraba en la red, y en blogs portugueses y brasileños de referencia. Y en 2012, en un viaje a Lisboa, adquirí el libro "Daniel Faria, Poesia", de Assírio & Alvim, con su poesía completa. Desde entonces, he ido trayendo algunos poemas de Faria a este horizonte, discretamente, uniéndolos a fotografías, a músicas, a silencios. Un día, un buen amigo traductor me preguntó cuántos poemas de Faria tenía traducidos. Él también debía intuir el calado de este poeta luso. No dijo más. Es muy discreto. Algunos, dije y callé. Con frecuencia me siento pequeña: tanto que prefiero hacer las cosas sin rasgar el velo. Tal vez si actúo de otro modo, algo se resquebraje, tal vez... y me escudo y me silencio.

Después, con el paso del tiempo, ese mismo amigo me diría -igual de discretamente que la primera vez- que los poemas de Faria habían sido traducidos al castellano y publicados. Volví a callar, primero. Luego, le dije que sentía rabia conmigo misma. No era la primera vez que vivía este tipo de “circunstancias”. Era una alegría saber que un grande como Daniel Faria había sido traducido al castellano y publicado, pero algo se me rompía, algo que tenía que ver con mi propio silencio. Y, de nuevo, callé. Pero, me conozco un poco (ya son años…) y, tras el silencio, intento ir un poco más allá. Por eso, entre otras cosas, hace unas semanas, inicié esta retrospectiva, que no es sino un camino hacia mí misma. Y por eso esta semana volveré a traer a este horizonte algunos de los poemas de Daniel Faria que traduje en 2011. Algunos de los que entonces me conmovieron y que aún me conmueven hoy y que mañana me conmoverán también. Faria es grande. Y digo es aunque ya no esté. Es grande. Lo intuyo. Ni puedo ni quiero explicar por qué, pero lo sé. Y ahora que dos de las obras de Faria ya están traducidas al castellano y publicadas, y que los lectores que no leen portugués ya las pueden leer también, os dejo aquí unos enlaces para los que queráis descubrir a Faria y leerlo en castellano en la versión bilingüe traducida desde el portugués al castellano por Luis María Marina.