martes, 29 de noviembre de 2011

Daniel Faria, en Hombres que son como lugares fuera de lugar



Repito que vivo enclaustrado en la agilidad de un animal nacido
Corriendo al lado de él, corriendo para él – era así
Que yo quería que fuese el lenguaje veloz:
Una casa para la infancia con madreselvas
Para que las palabras quedaran como frutos en lo alto.
Repito socorrida la memoria cuando estoy parado
Pienso velozmente que el amor, como Dante dice, es un estado
De locomoción. Es un motor. Y me quedo trabajando en el mecanismo secreto
Del amor.
Sé que estoy de viaje en la palabra que se mueve.
Repito el trayecto para ver el poema de nuevo – era así
Que yo quería que fuera el lenguaje de una cosa amada
Corriendo a mi lado, corriendo para mí en el mecanismo violento
Del amor. Era en él que yo quería la casa con madreselvas
Donde las palabras permanecieran silenciosas y altas como un patio interior.



Daniel Faria - en Hombres que son como lugares fuera de lugar

---Índigo, de las imagen y de esta versión del poema al castellano.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Los que van a morir traen el fuego, José Rui Teixeira



Los que van a morir traen el fuego
en la extremidad de las palabras, posan
la boca en el suelo sobre la propia sangre,
la noche por dentro de los huesos.
Los que van a morir traen canciones
como aves azules en los hombros
de las viudas, dan los hijos a los altiplanos
en el otoño y viven bajo el cielo.

Miran la escasez a través de muchas escotillas.


_____Índigo de las imágenes y de esta versión al castellano del poema de José Rui Teixeira que figura a continuación en portugués______



Os que vão morrer trazem o fogo
na extremidade das palavras, pousam
a boca no chão sobre o próprio sangue,
a noite por dentro dos ossos.
Os que vão morrer trazem canções
como aves azuis nos ombros
das viúvas, dão os filhos aos planaltos
no outono e vivem sob o céu.

Olham a escassez através de muitas escotilhas.

José Rui Teixeira, en Diaspora, Cosmorama, 2009.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Antes de caer



Antes de caer, te alzaste,
en difusa mariposa,
palpando leVemente
el azul.
Luego, resbalaste
entre marrones.


¿Seguías siendo tú?

Índigo, de trazos e imágenes.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Gravitación universal, Rosa Alice Branco


De nuevo el mar que espero
sentada a la ventana que da a las rosas.
Que da a todas las calles por donde pasé
acompasada a tus pasos. A la calle
donde volvimos la cabeza para no ver
al hombre desvanecido en el suelo.
Luego comimos en casa de un amigo,
bebimos y hablamos como si la vida fuera eterna.
A la vuelta la calle estaba limpia, sin señales
de sangre. Las luces sobre el mar en ambas orillas
y tu mano en mi pierna. Allí en el cielo
un hombre deshabitado busca sus alas.
Nada sé de ángeles. Yo que espero el mar todos los días.
Creo en la rotación de la tierra y en la ley de la gravedad.
Pero cuando llegas el cuerpo no tiene peso
y las palabras vuelan alrededor nuestro
empapadas en sudor. Y viene el mar.

Índigo (nuria p.serrano) de las imágenes y de esta versión en castellano del poema de Rosa Alice Branco titulado Gravitação universal.