miércoles, 19 de diciembre de 2012

Se va...







el otoño 
y llega 
con escarcha 
en las manos 
el invierno.






(Puedes agrandar las imágenes haciendo clic en ellas)



© Índigo, de trazos e imágenes.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Oasis, Sophia de Mello Breyner Andresen





OASIS
Traducción: nuria p. serrano, Índigo Horizonte 2012
Original: Sophia de Mello Breyner Andresen

Penetraremos en el palmar
El agua será clara la leche dulce
El calor será leve la sábana blanca y fresca
El silencio estará desnudo – el canto
De la flauta será nítido en la lisura
De la penumbra
Lavaremos nuestras manos de polvo y desencuentro


© Índigo Horizonte, de  las imágenes y de esta versión al castellano del poema de Sophia de Mello Breyner Andresen, que puede leerse en portugués en O nome das coisas, p. 54, Caminho, 4ª edición, ISBN: 972-21-1603-7







viernes, 14 de diciembre de 2012

Solo la luz




Era eso.
Solo eso.
Solo la luz.
Y su estallido.


©Índigo, de trazos e imagen. ©Rosa Passos de la canción enlazada.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Epifanía en añil



Hay paisajes en añil. No se buscan. Se encuentran. Basta con cerrar bien los ojos sin apretarlos mucho. Así llegué hace tiempo al blog de Luis Serrano, gran bloguero y excelente persona, de esas que llevan ética y estética mar adentro y a la que tuve la suerte de ver y conocer en Madrid. Por eso, cada vez que abro su blog, mis ojos se visten de añiles suaves y a la vez intensos. Como cuando paseo por el campo y de pronto el arcoíris se abre ante mis ojos en un pequeño rincón bruma y sin una sola gota de lluvia. Son esas pequeñas cosas sencillas que me conmueven y me incitan a buscar un poema, o unas palabras que acaricien los añiles y los vuelvan aún más marinos. Así fue cuando vi esta imagen azul, tan azul en el blog de Luis, que os recomiendo. Y este fue el poema que saltó a mis ojos para acompañar una imagen tan bella. Gracias, Luis, por tanta inmensidad en color. Y en blanco y negro.


_________© Luis Serrano de la imagen. © Índigo, de los trazos y de esta versión del poema de José Rui Teixeira, que puede leerse a continuación en su versión traducida y original:



La muerte es azul como el solsticio de invierno, José Rui Teixeira

La muerte es azul como el solsticio de invierno.
Dices: no he de sobrevivir al incendio
De los silos. Mas nunca supiste el nombre
de los lirios ni el rumor que precede al diluvio 
en el interior de tu vientre

Trad.: © Índigo, 2012

A morte é azul como o solsticio de inverno, José Rui Teixeira 

A morte é azul como o solsticio de inverno.
Dizes: não hei de sobreviver au incêndio
Dos celeiros. Mas nunca soubeste o nome
Dos lírios nem o rumor que precede o dilúvio 
no interior do teu ventre

© José Rui TeixeiraDiáspora, Cosmorama Ediciones, página 65, ISBN: 978-989-8029-50-8.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Podría haber escrito el temblor de tu respiración tan lejana, Daniel Faria







Podría haber escrito el temblor de tu respiración tan lejana
Haber escrito con la sangre.
También podría haber escrito las visiones
Si los ojos divididos en partes no sobrasen
En este vacío de ceguera
Y luz.
Podría haber escrito lo que sé
Del futuro y de ti
Y de haber visto en el desierto
El silencio, el fuego y el diluvio.
De dormir lleno de sed y podría
Escribir
El interior del reposo
Y ser chispa donde la muerte vive
Y la vida muere.
Y podría haber escrito mi nombre en tu nombre
Porque me alimento de tu boca
Y en la palabra me sustento en ti.


©Trad.: Índigo



_______ © Índigo, de las imágenes, y de la traducción del poema de Daniel Faria que puede leerse a continuación en su versión original:






Poderia ter escrito a tremer de respirares tão longe, Daniel Faria

Poderia ter escrito a tremer de respirares tão longe
Ter escrito com o sangue.
Tambén poderia ter escrito as vis
ões
Se os olhos divididos em partes n
ão sobrassem
No vazio de ceguez
E luz.
Poderia ter escrito o que sei
Do futuro e de ti
E de ter visto no deserto
O silêncio, o fogo e o dilúvio.
De dormir cheio de sede e poderia
Escrever
O interior do repouso
E ser faúlha onde a morte vive
E a vida rompe.
E poderia ter escrito o meu nome no teu nome
Porque me alimento da tua boca
E na palavra me sustento em ti. 

© Daniel Faria(Antemanhã - Inéditos) – Poesia, Assírio & Alvim, edición de Vera Vouga, Porto Editora, 1ª edición, mayo de 2012, ISBN 978-972-0-79307-2, p 19.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Obsesión del Mar Océano, Mário Quintana




A Elena, sus colores, su mar, su océano. Con añiles y afecto.


Obsesión del Mar Océano, Mário Quintana
Traducción: nuria p. serrano, Índigo Horizonte, 2012.

Voy andando feliz por las calles sin nombre…
¡Qué buen viento sopla del Mar Océano!
Mi amor yo no sé cómo se llama
Ni sé si está muy lejos el Mar Océano…
Pero veo jarrones llenos de diminutas conchas
Sobre las mesas… y chicas en las ventanas
Con pendientes y pulseras de coral…
Caracolas calzando puertas… carabelas
Soñando inmóviles sobre viejos pianos…
Y, de pronto,
En el escaparate del bazar, tu sonrisa, Antínoo
Y me acuerdo del pobre emperador Adriano
De su alma perdida y errante en la neblina…
¡Pero cómo sopla el viento en el Mar Océano!
Si yo muriese mañana, apenas dejaría, apenas
Una caja de música
Una brújula
Un mapa figurado
Unos poemas plenos de esa especial belleza
De seguir aún inconclusos…
¡Mas cómo sopla el viento en estas calles de otoño!
Y yo aún sin saber
cómo te llamas…
Pero nos encontraremos en el Mar Océano,
Cuando
 yo ya tampoco sepa mi nombre.

__________________
© Índigo Horizonte, de las imágenes y de la traducción del poema de Mário Quintana, que puede leerse en © Mário Quintana O Aprendiz de Feiticeiro, Porto Alegre, Editora Fronteira, 1950.






miércoles, 28 de noviembre de 2012

Labios


 (Puedes agrandar las imágenes haciendo clic en ellas)




Allí donde la tierra se nutre de la intensidad de la diagonal que entre azules y amarillos la abraza y la limita.










Allí donde la niebla transita y los cristales devoran cerezas para bailar su última danza de perlas y óleos sin margaritas.











Allí donde lo inesperado dormita, aún reina ella: burlona; traviesa; juguetona; sagaz; ardiente como una primera piel; curva; ligera; suave; pegadiza. Con mansa insistencia se aproxima, entreverándose de sal, almizcle, saliva. Grácil se contonea y en su contagiosa levedad dúctil musita: ¡ven! Y en un frenesí de azules sibilantes se insinúa y me habita y hábil bordea la aridez de mis labios. Es ella, sí. Ella: la SONRISA.












© Índigo, de trazos e imágenes. © Patti Smith, de la canción enlazada.


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Con esta entrada concluyen mis 7 pinceladas para un autorretrato:

Yo tenía una libélula en la Sierra de la Culebra
Desde el patio
Secrète douceur
Luz
Entre barros
Oquedad y telares
Labios


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Oquedad y telares





Cuando se astilla en mil y una orfandades
y los añiles se anudan en ocres y oquedades,
Ella, solo ella, la sacia, la asombra, la colma.

Se yergue entonces entre cumbres y telares.
Y deja que sus brazos la circunden, la azoren,

la cerquen, la engalanen, la calmen, la sacien.

Y la mudez vuela en humedad monótona
hacia un vidrioso tapiz de hojarasca y mares.






© Índigo, de trazos e imágenes.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Entre barros




Y fue senda.
Y entre barros
aprendió a saborear las huellas 
que otros dejaban en ella.


© Índigo, de imagen y trazos.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Esperanza, Mário Quintana



Allí muy en lo alto del duodécimo piso del Año
vive una loca llamada Esperanza
Y piensa ella que cuando todas las sirenas
Todas las bocinas
Todas las campanas suenen
Se precipitará al vacío
Y
- ¡Oh, espléndido vuelo!
Se la encontrarán milagrosamente incólume en la calzada,
Otra vez niña...
Y el pueblo se acercará y preguntará:
- ¿Cómo te llamas, chiquitina de ojos verdes?
Y ella les dirá:
(¡Es preciso repetirles todo de nuevo!)
Ella les dirá bien despacito para que no lo olviden:
- Me llamo ES-PE-RAN-ZA...

©TRAD.: nuria p.serrano índigo.



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© Índigo, de esta versión al castellano del poema de Mário Quintana, que figura en "Nova Antologia Poética", Editora Globo - São Paulo, 1998, pág. 118, y cuyo original puede leerse a continuación.








Esperança

Lá bem no alto do décimo segundo andar do Ano
Vive uma louca chamada Esperança
E ela pensa que quando todas as sirenas
Todas as buzinas
Todos os reco-recos tocarem
Atira-se
E
— ó delicioso vôo!
Ela será encontrada miraculosamente incólume na calçada,
Outra vez criança…
E em torno dela indagará o povo:
— Como é teu nome, meninazinha de olhos verdes?
E ela lhes dirá
(É preciso dizer-lhes tudo de novo!)
Ela lhes dirá bem devagarinho, para que não esqueçam:
— O meu nome é ES-PE-RAN-ÇA



© Mário Quintana, "Nova Antologia Poética", Editora Globo - São Paulo, 1998, pág. 118.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Seda






Yo observaba y anotaba. De soslayo. Ella frenó su vehículo frente al portalón. Ella también observó: ausencia de amarillos, agua, sol.

Yo lo anoté todo: ella detuvo su automóvil, abrió la ventanilla. Y empezó la conversación. Yo atenta las escuchaba. Luisa desgranaba la historia de la gatera; de los vecinos que la cercaban.

Entonces llegué yo. De sal y cristal, impetuosa, húmeda, curva, aferrándome a una Luisa, desarmada, hilo de sombra y sol. En la ventana, un cartón; en la gatera, un pedazo de madera, y yo, ágil, sedosa, grácil, por la mejilla de Luisa, oyéndolas a las dos.




nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte-2012, de imágenes y trazos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Puerta, poesía, gatos, sombra y sol



(Puedes agrandar la imagen haciendo clic en ella)


Yo soy la sombra que abre la puerta hacia mundos nuevos. Yo soy la sombra que se vierte entre amarillos. Luisa. Esa soy yo. Y esta vieja conocida es mi puerta, tan vetusta y noble como yo. 

Los vecinos murmuran al verme llegar todos los días, puntual a la cita. Pero yo no me inmuto. Cuido a estos cinco gatos callejeros y ellos cuidan la vieja puerta de la bodega. Y, juntos, la puerta, los cinco gatos y yo, reímos. Ellos son listos: saben que la puerta les da cobijo y que yo los nutro y abrevo. Y los gatos ríen. Y río yo. 

Y yo me asombro y miro mi sombra en el portón, acicalado de sol, mientras ella toma fotos, sin acercarse demasiado para no invadir este pequeño espacio infinito que sólo pertenece a la puerta, la poesía, los gatos, mi sombra y yo.


© Índigo, de imagen y trazos. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cal y costra





Ya soy vieja. 
Los años han ajado mis maderas. 
Mi candado acumula algún que otro óxido 
y algunas huellas.
La cal que antes vestía mis bordes ya no se enjalbega. 
La cubren grafitis en verdes y rojos, descoloridos, añosos. 
Mi piel se curte, se arquea. Sin embargo, sigo viva, aunque muera. 
Soy la costra de la puerta que abre la gatera 
donde habitan mis gatos 
y una sombra certera. 


© Índigo, de imagen y trazos.

domingo, 4 de noviembre de 2012

La familia pobre






Érase una vez una pobre familia que vivía en la calle. Esa pobre familia que soñaba y rezaba todas las noches con tener riqueza. Sus noches eran frías y oscuras y pedían dinero por la calle, desesperados. Una noche rezando la familia por conseguir las riquezas apareció un hada dispuesta a concederles tres deseos que ellos decidieran. La familia hizo una reunión y, como eran cinco, decidieron que dos pedían un deseo; otros dos, otro y el que quedaba el último. 

Lo que pasó es que la familia no pensó en que esa hada no podía cumplir todos los deseos que ellos pidieron porque eran diferentes a los que ella podía conceder. Cuando los tres deseos se pidieron, los comentaron otra vez y dijeron cuáles eran. El primero era tener riquezas; el segundo, vivir en una preciosa y grande casa y, por último, el tercero poder pagar el colegio de los niños. El hada se extrañó de oír aquellos deseos y les dio una nota diciendo que la noche siguiente se cumplirían o no sus deseos.

La noche de los deseos todos rezaron para que se cumpliesen. Vieron a otra hada ir hacia allí, dándoles una nota diciéndoles que sus deseos no eran los adecuados. Ahí la familia comprendió que esa hada no era del tipo de sus deseos y siguieron siendo pobres tal como eran.


nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2012 de la imagen. De los trazos, mi hija Paloma, cuando tenía 9 años.

viernes, 26 de octubre de 2012

Poesía y gateras




 (Puedes agrandar las imágenes haciendo clic en ellas)



Hay austeridades y austeridades y… gateras y ventanas y puertas. Curioso el modo en que, cuando una puerta se cierra, puede abrirse una ventana, o una gatera. Mezclo hoy aquí sensaciones mías y ajenas, palabras, imágenes y… poesía, esa que abre tantas sendas.


Cuando un jueves cualquiera te levantas con un cúmulo de tareas sobre los hombros y su peso te doblega, de pronto, una ventana se abre. La ves. Logras volver a sonreír y hacer algo más liviano el día y las horas agitadas que esperan. Entonces, recuerdas y amasas alegrías viejas: Rilke en el pueblo. Un escaparate de una librería y en el centro: la poesía. ¡Una librería de pueblo que le hacía honores a Rilke! Primera sorpresa. Pasé de largo, no obstante. Otro día entraría. Los tiempos no permiten muchos lujos y ya era un lujo ver un escaparate con poesía. Malos tiempos para la lírica.


Pero fue ese jueves de ajetreos, nervios y tareas, ese jueves en que volví a pasar por la puerta de esa librería nueva, cuando llegó la segunda sorpresa: allí estaba el libro Paul Auster, Poesía completa, de cuya traducción del inglés y de cuyo prólogo se ha encargado Jordi Doce y de cuya existencia ya sabía por su bitácora. Esta vez, puse límites a las limitaciones de esta crisis impuesta, y, que me perdone Rilke, entré en la librería con Auster en la cabeza. Pregunté el precio del libro, casi como una estrategia para ocultar mi alegría, o para tener más tiempo de saborearla. No sé. No presté mucha atención a la respuesta. De todas formas, iba a comprar el libro y rápidamente lo tendría, entre mis dedos.


Me dispuse a hablar con las dos libreras. Les expliqué que, semanas antes, me había sorprendido mucho ver en el centro de su escaparate varios libros de poesía y, entre ellos, a Rilke y les hice partícipes de mi regocijo, dándoles la enhorabuena. Me agradecieron el comentario y me explicaron que estaban contentas. Su decisión de traer poesía al pueblo había tenido muy buena aceptación, comentaron. El público que lee poesía es un público fiel, añadieron. Yo las escuché, atenta. Terminamos la conversación, las tres satisfechas, y yo, además, salí de la librería, con Auster entre las manos, ya no sólo en la cabeza. El resto de la tarde no me pesaron las tareas. Llegué a casa, dejé el libro en mi cuarto y, al finalizar el día, lo abrí, con ganas de que el azar guiara mis pasos y el primer poema que se me ofreció fue el que transcribo a continuación. 


Ante todo y más allá de mis divagaciones sobre puertas, ventanas, poesía y gateras, os recomiendo el libro Paul Auster, Poesía completa (prólogo y traducciones de Jordi Doce): podéis leer en él tanto el original de los poemas de Auster como las precisas y exquisitas traducciones de Jordi. Siempre merece la alegría disfrutar de la poesía con mayúsculas, esa que traza puentes y abre ventanas y gateras.





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© Índigo, de las imágenes y los trazos. © Paul Auster, del poema White nights y © Jordi Doce de su traducción al castellano: Noches blancas._____







NOCHES BLANCAS, Trad. Jordi Doce

Nadie aquí,
y el cuerpo dice: cuanto se diga
no debe ser dicho. Pero nadie
es un cuerpo igualmente, y lo que el cuerpo dice
nadie lo oye
sino tú.

Nevada y noche. La repetición
de un asesinato
entre los árboles. La pluma
se mueve por la tierra: ya no sabe
qué va a ocurrir, y la mano que la sostiene
ha desaparecido.

Escribe, sin embargo.
Escribe: en el principio,
entre los árboles, un cuerpo vino caminando
desde la noche. Escribe:
la blancura del cuerpo
es del color de la tierra. Es tierra,
y la tierra escribe: todo
es del color del silencio.

Ya no estoy aquí. Nunca he dicho
lo que tú dices
que he dicho. Y, sin embargo, el cuerpo es un lugar
donde nada muere. Y cada noche,
desde el silencio de los árboles, sabes
que mi voz
viene caminando hacia ti.

© Jordi Doce, de la traducción del poema de Auster que puede leerse a continuación en inglés y que figura en Paul Auster – Poesía Completa, Ed. Seix Barral, 2012, ISBN: 978-84-322-1420, p. 85)









WHITE NIGHTS, PAUL AUSTER

No one here,
and the body says: whatever is said
is not to be said. But no one
is a body as well, and what the body says
is heard by no one
but you.

Snowfall and night. The repetition
of a murder
among the trees. The pen
moves across the earth: it no longer knows
what will happen, and the hand that holds it
has disappeared.

Nevertheless, it writes.
It writes: in the beginning,
among the trees, a body came walking
from the night. It writes: the body’s whiteness
is the color of earth. It is earth,
and the earth writes: everything
is the color of silence.

I am no longer here. I have never said
what you say
I have said. And yet, the body is a place
where nothing dies. And each night,
from the silence of the trees, you know
that my voice
comes walking toward you.

lunes, 15 de octubre de 2012

Luz


(Puedes agrandar las imágenes haciendo clic en ellas)


Hilo
Halo 
Hábil
Haz










© Índigo, de trazos e imágenes. © Nick Drake de la canción enlazada en azul: Way to BlueCuarta pieza del puzzle autorretrato.

lunes, 8 de octubre de 2012

Ítaca, Daniel Faria


(Puedes agrandar las imágenes haciendo clic en ellas)


ÍTACA

Lo que duele
Es no poder borrar tu ausencia
Y repetir día tras día los mismos gestos.

Lo que duele
es tu nombre que quedó como mendigo
Descubierto en cada esquina de mis versos

 
Lo que duele
es todo y más aquello que destejo
Al tejer para ti nuevos regresos

© Trad. de Índigo

__________ 
Índigo de las imágenes y de esta versión del poema de Daniel Faria que puede leerse a continuación en portugués, extraído de Poesia, Assírio & Alvim, edición de Vera Vouga, Porto Editora, 1ª edición, mayo de 2012, ISBN 978-972-0-79307-2, p 379.








ÍTACA

O que dói
É não poder apagar a tua ausência
E repetir dia após dia os mesmos gestos

 
O que dói
é o teu nome que ficou como mendigo
Descoberto em cada esquina dos meus versos

 
O que dói
é tudo e mais aquilo que desteço
Ao tecer para ti novos regressos


© Daniel Faria (en Das Madrugadas, Oxálida). Poesia, Assírio & Alvim, ediçao de Vera Vouga, Porto Editora, 1ª ediçao , mayo de 2012, ISBN 978-972-0-79307-2, p 379.

viernes, 5 de octubre de 2012

Secrète douceur




(Puedes agrandar las imágenes, haciendo clic en ellas)





 « La vie est faite de morceaux qui ne se joignent pas » 

© Françoise Hardy, en Modern Style.




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Y ante la vida, 

y su amante de manto negro,









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© Índigo, de las imágenes y el trazo. Françoise Hardy y Alain Delon, de Modern Style, y Teresa Salgueiro de O Mistério, que da título a su último disco. 
Tercera pieza del puzzle autorretrato.

lunes, 1 de octubre de 2012

Desde el patio




Me sentaba en el patio y escuchaba
el murmullo del viento
y, a lo lejos, una gaita.
Me levantaba luego,
corría hacia el río,
hacia la puente,
y allí, en el balcón,
estaba ella, esperando.


___________
© Índigo, de imagen y trazos.