viernes, 7 de febrero de 2014

La traducción... según Juan Gelman


 ©Índigo - 2014 (nuria p. serrano) de la imagen.



EXERGO,  ©Juan Gelman, en Com / posiciones (París, 1984, 1985)

llamo com / posiciones a los poemas que siguen porque los he com / puesto, es decir, puse cosas de mí en los textos que grandes poetas escribieron hace siglos, está claro que no pretendí mejorarlos, me sacudió su visión exiliar y agregué - o cambié, caminé, ofrecí - aquello que yo mismo sentía. ¿como contemporaneidad y compañía? ¿mía con ellos? ¿al revés? ¿habitantes de la misma condición?

en todo caso, dialogué con ellos, como ellos hicieron conmigo desde el polvo de sus huesos y el esplendor de sus palabras, no sé qué celebrar más: si la belleza de sus versos o la boca vital con que la hicieron, pero ambas se confunden y me dan pasado, rodean mi presente, regalan porvenir.

tal es el misterio de la palabra humana. procede, cualquiera sea la lengua, del mismo vuelo entre la oscuridad y la luz y así las consubstancia: es oscura su luz, clara su oscuridad, con cada lengua, cada grupo humano abrió una boca para que el vuelo sea posible y comprueba a cada instante su lentitud, y cómo se desangra y lo que hay que trabajar.

traducir es inhumano: ninguna lengua o rostro se deja traducir. hay que dejar esa belleza intacta y poner otra para acompañarla: su perdida unidad está adelante.

lo de la torre de babel fue eso: no discordia esencial sino ciencia parcial de la palabra. la realidad tiene mil rostros y cada cual, su voz, ciencia, pero también paciencia para que el rostro y su palabra se levanten del miedo que los ata al amor que los une. el tiempo y su dolor como paciencia arden al fondo de la noche donde cada palabra es astro frío, sol que está por venir.



Y así el poeta nos presenta la belleza de la/s lengua/s y la traducción de poemas en su libro Com / posiciones, dedicado a José Ángel Valente. e incluido en Juan Gelman, Poesia Reunida, Seix Barral.