Respuesta, José Hierro
Quisiera que tú me entendieras a mí sin palabras. Sin palabras hablarte, lo mismo que se habla mi gente. Que tú me entendieras a mí sin palabras como entiendo yo al mar o a la brisa enredada en un álamo verde. Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte, hace ya mucho tiempo aprendí hondas razones que tú no comprendes. Revelarlas quisiera, poniendo en mis ojos el sol invisible, la pasión con que dora la tierra sus frutos calientes. Me preguntas, amigo, y no sé qué respuesta he de darte. Siento arder una loca alegría en la luz que me envuelve. Yo quisiera que tú la sintieras también inundándote el alma, yo quisiera que a ti, en lo más hondo, también te quemase y te hiriese. Criatura también de alegría quisiera que fueras, criatura que llega por fin a vencer la tristeza y la muerte. Si ahora yo te dijera que había que andar por ciudades perdidas y llorar en sus calles oscuras sintiéndote débil, y cantar bajo un árbol de estío tus sueños oscuros, y s...
Arboles que en silencio contemplan como las cenizas de los demas se desprenden en sus base para que cobije toda la sabiduria de la naturaleza en sus memorias ya no tan visibles...un abrazo..me encanta la segunda...es elegante y especial..una especie de lo mas.
ResponderEliminarMe gusta sobre todo la segunda y de esta el toque de color a la izquierda. Me gusta mucho.
ResponderEliminarUn saludo
PD: ando buscando solución para lo que me preguntaste en el correo.
Puede que te escriba un amigo D. Jesus Chueca y te ayude ya que yo de momento no tengo ni idea.
Un abrazo
Muy bonitas con vivos colores y excelente luz mediterránea. Me gustan mucho los dátiles. Besos.
ResponderEliminarHola Indigo
ResponderEliminarBonitas arvores mediterranicas.
Gosto muito da 2ª foto. Tem uns constrastes que ficam muito bem.
Boa semana
Todos los árboles son luciérnagas. Hasta los incendiados, que esos son ángeles tristes.
ResponderEliminarBss.
Me ha intrigado el nombre, quizás se me escapa algo
ResponderEliminarLas fotos preciosas como siempre .
Un abrazo
A más de un rastrojo le he prendido fuego yo en mi juventud, para volver a sembrar. Besos.
ResponderEliminarLa vida es un cúmulo de vivencias. Unas pueden parecer cortas, aunque nunca lo son.
ResponderEliminarUn abrazo
Bueno, ahora ya se lo de los árboles luciérnaga. Besos.
ResponderEliminarVeo muchos árboles luciérnaga cada navidad.
ResponderEliminarSaludos.
La segunda es muy especial, enmarcada por sus dos esquinas...Abrazos Indigo.
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