lunes, 24 de septiembre de 2012

Invocación, Nuno Júdice



Invocación, © Traducción: Índigo

¿Qué saben los pájaros del otoño que llega,
con su fondo de nubes, derramando cenizas
sobre el cielo de la memoria? Los oigo, de madrugada,
anunciando la partida, y veo el horizonte llenarse
con su emigración, llevando a otros lares
la nostalgia del estío.


Los sigo con los ojos; y el tiempo que
me dejan vacíase de música, como si
el silencio no tuviese su ruido inmenso, 
y una vibración de nada no me trajese
a los oídos su eco, robado a un
pozo cerrado de una infancia distante.

¿Cuántas veces me avisaron, esos pájaros, de
lo que había de venir? Leí en su pecho abierto
un futuro blanco; y les llené de sombra
las entrañas para que, donde hubo un corazón, 
la vida aún palpitase, incluso aunque no fuese más
que el diseño pálido de un ser antiguo.

Pero es en el presente donde su canto
me trastoca; y les doy, en el abrigo de la estrofa, 
un nido de palabras donde su sueño se
ampare del invierno, y sus ojos cerrados
guarden la imagen del azul, el deseo del vuelo, y
un crujir de hojas con el viento de la tarde. 





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© Índigo, de las imágenes y de esta versión en castellano del poema de Nuno Júdice, que figura en su libro, Fórmulas de una luz inexplicable, Publicações Dom Quixote, Lisboa, 2012, 2ª edición, mayo de 2012, ISNB: 978-972-20-5025-8, p. 12. _______________



Invocação, © Nuno Júdice
Que saben os pássaros do outuno que chega,
con o seu fundo de nuvens, derramando o cinzento
sobre o céu da memória?Ouço-os, de madrugada,
anunciando a partida, e vejo o horizonte encher-se
com a sua migraç
ão, levando para algures
a nostalgia do estio.

Sigo-os com os olhos; e o tempo que
me deixam esvazia-se de música, como se
o silêncio nao tivesse o seu ruído imenso,
e uma vibraç
ão de nada nao me trouxesse
aos ouvidos o seu eco, roubado a um
poço fechado numa infância distante.
Quantas vezes me avisaram, esses pássaros, do
que estava para vir? Li no seu peito aberto
um futuro branco; enchi-lhes de sombra
as entranhas para que, onde houve un coraçao,
a vida ainda pulsasse, mesmo que n
ão fosse mais
do que o desenho pálido de um ser antigo.
Mas é no presente que o seu canto me
toca; e dou-lhes, no abrigo da estrofe,
un ninho de palavras onde o seu sono se
recolha do inverno, e os seus olhos fechados
guardem a imagem do azul, o desejo do voo, e
um restolhar de folhas no vento da tarde.
© Nuno Júdice, en Fórmulas de uma luz inexplicável, Publicações Dom Quixote, Lisboa, 2012, 2ª edição, maio de 2012, ISNB: 978-972-20-5025-8, p. 12.




6 comentarios:

  1. que belo, índigo. e esse céu como fundo de tudo é um mergulhar para o alto, para as entranhas do ar!

    belo!

    beijos!

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  2. Imagens lindas, Indigo!!
    É verdade, o Outono já anda por aqui. Para a semana vamos à serra desfrutar do Outono.. :))) Estou ansiosa...

    Beijinho grande amiga

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  3. Sí, esos pájaros lo saben todo, y sobre todo saben que es la libertad, que delicioso poema. También bonitas fotos. Besos

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  4. Ya me gustaría poder enterderlos y saber lo que cuentan de sus largos viajes.

    Te leeré una y mil veces y me seguirá maravillando la conjunción perfecta de imágenes y poemas.

    Un abrazo

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  5. He indagado cuestionamientos esenciales con las aves que se deslizan por las ramas, del árbol que acompaña mi puerta; pero no me responden, evaden, y levantan sus alas, y a modo de irónica respuesta, gritan y exclaman sonidos agudos y graves para que yo ingenua aprendiz de todas las cosas, intuya que volar tiene algo más que magia y belleza, es vida....
    Besitos Indigo querida.

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  6. Que buena elección de poema y que bellas fotografías. Da gusto pasar un rato por tu blog y detenerse a mirar.
    Un abrazo

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