miércoles, 15 de mayo de 2013

El olivo sabe





No sabe el olivo de penas viejas. 
Ni de penas nuevas
Se yergue, se hunde, se nutre. 
Y espera, ungido, 
la quintaesencia.



nuria p. serrano, ÍndigoHorizonte 2013, de imágenes y trazos.

11 comentarios:

  1. Me transformo en olivo y espero sin prisa el quinto elemento...
    Eres impensable, imprevisible, pero siempre con un gran efecto para el que se te acerca...
    Gracias amiga...
    Que maravilla tu mente...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Unas imagenes preciosas y un texto excelente.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Es un árbol Nuria, forma parte del duelo de los pájaros...Es un olivo Nuria, un árbol, la meta final de todo nuestro misterio.

    Bs.

    ResponderEliminar
  4. Un magnífico pensamiento excelentemente ilustrado.
    Un fuerte abrazo Núria

    ResponderEliminar
  5. Si sabe, pero es tan sabio que espera y calla, tanto.
    Sutil.

    ResponderEliminar
  6. EL OLIVO ES MUY SABIO. (¿ESAS SON CALAVERAS DE TORTUGAS?).
    UN ABRAZO

    ResponderEliminar
  7. No. No es un cráneo de tortuga. Las manos sujetan un cráneo de conejo.

    ResponderEliminar
  8. Tomaremos mucho y rico aceite de oliva para quitarnos las penas nuevas y viejas. Besos.

    ResponderEliminar
  9. Y menuda es la quintaesencia...oro puro en chorros de aceite y aceitunas en la mesa. Besicos.

    ResponderEliminar
  10. Pero ahí está, quieto, a la espera de que los días le hagan un poco mejor, un poco más fructífero y de eso si que sabe el olivo, de eso si.
    Excelente trabajo amiga.
    Un abrazo

    ResponderEliminar

Un espacio para tu emoción, tus trazos. O tu silencio.